martes, 22 de marzo de 2016

Análisis de la segunda temporada de "Daredevil"

Después de apresar a Wilson Fisk en la primera temporada, la cocina del infierno contiene multitud de organizaciones que desean ocupar su lugar. El bufete de abogados "Nelson & Murdock" a pesar de estar lleno de clientes, sigue en déficit financiero y el justiciero continúa ayudando a retener las maldades, pero esta vez con el traje característico del comic.
Aumenta la calidad de su predecesora con una dirección muy bella, cuidando mucho los planos con  imágenes llenas de detalles, como la cena de los irlandeses y las fotografías que van recorriendo la mesa, es de una imaginación brillante así como una escena que fliparéis cuando daredevil acaba con la banda de perros rabiosos bajando una escalera. Sigue con un estilo gótico con sucesos muy oscuros en iluminación y tiempo tormentoso o con lluvia, que le da un aspecto mas siniestro. La entrada del castigador como un personaje algo loco con una moralidad cuestionable y decidido a acabar con todo mal de la manera mas brutal... es espectacular, ya que le da un toque mas fuerte y agresivo a la serie que el bonachón principal justiciero. El encargado para encarnarlo lo conoceremos por el compañero de Rick en "The walking dead" (Jon Bernthal) y la elección ha sido idónea sin duda alguna. Por lo malo diremos que sigue cojeando de la historia principal, aunque la idea de la moralidad es atractiva filosóficamente, en la trama, presenta pocas sorpresas y a veces es
 muy previsible. Además destacaremos que el personaje de Foggy no termina de encajar al ser tan inocente e infantil y con demasiado protagonismo, como cuando se hace el héroe en un hospital impidiendo que dos miembros de bandas rivales luchen y por su palabrería les impida hacerlo, creemos que esta fuera de lugar.

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